El fin de semana pasado me fui con mi amigo JP a la aldea digital. Si, estuve ahí cuando se creó el meme de la gorda digital, si estuve descargando como no hubiera mañana y sí, me divertí. Debo admitir que me quede algo decepcionado con la organización del evento, les hace falta mucho, en especial en cuanto puntualidad se refiere (Yo soy uno de esos seres que es muy puntual).
Pero esta anécdota no se trata acerca de mi aventura a la aldea digital, no este relato empieza alrededor de las 12 de la noche, en mi cama, el lunes siguiente al evento.
Era una noche en que me sentía muy cansado, por fin la escuela había terminado después de un trimestre ajetreado donde vimos la época moderna. Para mí la universidad ha resultado hasta ahora muy satisfactoria, ha tenido sus alientos y desalientos, pero he logrado salir adelante, y este trimestre no fue la excepción. Después de un día en mi sede deje que mi cuerpo se relajara. Lentamente la tensión fue dejando mi cuerpo, la preocupación por la escuela fue dejando mi psique poco a poco y me disponía a relajarme viendo una serie de anime.
Fue entonces cuando empezó. Obviamente lo primero que me golpeo fue el sueño, mis ojos se sentían pesados y los bostezos se repetían con mayor frecuencia. "Nada fuera de lo normal" me dije. Simplemente frote mis ojos y me intente concentrar en la pantalla. Desafortunadamente por más que frote y frote mis ojos hasta que me salieron lagrimas no pude evitar sentir que las cosas se salieran de foco. Lentamente empecé a desesperarme pues gradualmente me costaba más trabajo enfocarme, llego el punto en que me daba la sensación de que la pantalla se movía y junto con ella yo. "Nada más que cansancio", pensé yo.
Me di por vencido y apagué todo en mi habitación el cuarto se que do a obscuras y ningún ruido, más que el ocasional sonido de tráfico, se lograba oír. Mas por dentro lograba escuchar un persistente zumbido, no venía de fuero, con todo y lo desorientado que me sentía me puse de pie y busque el origen, pero este zumbido era diferente, lo sentía detrás de los dientes, entre el cuello y el corazón reverberando dentro mi cráneo, sentía como de vez en cuando las cosas se movían de lugar, y como mi cama pegaba un ocasional salto, como si alguien la pateara. Intente ignorar todo y dormir, me tape de pies a cabeza y sepulte mi cara bajo una almohada, después de todo era mi cuerpo cansado rebelándose en mi contra para que le diera descanso.
Pero no pude conciliar el sueño por más de unos cuanto minutos la sensación de vértigo, solamente presente en las ocasiones que he bebido de mas, estaba presente con mayor ímpetu. y de pronto nada, fue como si el mundo se apagar y yo estuviera flotando, después solo la sensación de caer y caer, dando vueltas. Mi mente me decía "Esto no es posible" pero mi cuerpo gritaba "Se lo que siento". Intente incorporarme pensando que era un sueño patee las sabanas y me senté, pero esto solo duro un segundo pues caí de bruces en el suelo, algo me tomo del tobillo y me empezó arrastrar, pude ver como se alejaba mi cama y alcance a ver las cosas debajo, intente luchar pero no pude, mi habitación se alargaba cada vez mas esparciendo el desorden que tengo por un ancho pasillo, alcanzo por algo, lo tomo, es un libro, lo abrazo, cierro los ojos, hago las paces con todo y despierto.
Han pasado un par de días desde entonces y ya estoy tranquilo, y ahora escribirlo me deja aun mas. No sé lo que fue, pero de algo estoy seguro, sea lo que fuese se sintió demasiado real.
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